El último vuelo, de Patricia Cabrera: Conversación con Elpidia García

Por María Rascón

Fotografía de Omar Morales

“Las nubes se mueven muy rápido, pero

siguen siendo hermosas. Mis hijos,

estén tranquilos. No tengo miedo de

morir. Los aviones se caen, pero la vida

sigue. Dios es bueno. No pierdan la fe.”

1. El último vuelo es un plaquette que rinde homenaje a la vida, trabajo y compromiso de Patricia Cabrera. Incluye diecisiete relatos escritos entre 2019 y 2020, mientras participaba en el Taller ¡Viva la Vida!, coordinado por usted y dirigido a trabajadoras de la maquila. En la introducción se le describe como una mujer que sentía un profundo amor por la literatura y se esforzaba por fomentar la cultura en su entorno laboral, un hecho sin precedentes, pues no es común que en estas empresas se preocupen por la sensibilidad de los trabajadores. Como amiga suya, ¿podría contarnos un poco más acerca de la relación que había entre ustedes, de la personalidad de Cabrera y su amor por el arte y las letras?

Teníamos una relación muy cordial desde el 2013, cuando me invitó a participar en un encuentro de escritores que ella coordinaba en las maquiladoras DELPHI. Yo sabía de ella por el libro El silencio que la voz de todas quiebra, que escribió con otras escritoras, la mayoría locales. Desde esa ocasión coincidimos varias veces cuando me volvió a invitar a leer en la maquiladora, a presentar mis libros y a ofrecer algún taller de escritura para los trabajadores. Me di cuenta de que era muy entusiasta para animar a la gente a leer y a escribir historias. Convivimos más cuando di un taller cada sábado, a lo largo del 2018, en las instalaciones de su empresa. En ese año, planeamos un proyecto de libro, una antología con los relatos de los trabajadores, y hasta empezamos a juntar dinero para concretarlo. Con su partida, el proyecto quedó inconcluso.

Su personalidad era afable y siempre tenía una sonrisa al encontrarnos; era solidaria y altruista. En una ocasión la vi llorar de indignación por el acoso laboral que sufría una trabajadora; muy cariñosa con su familia; incansable, pues siempre estaba trabajando en diferentes proyectos, del tipo de personas que sientes que conoces de toda la vida, que quieres imitar por su entrega y dedicación. Por el confinamiento y su repentina muerte, no llegamos a entablar una amistad más cercana, pero estoy segura de que hubiéramos sido muy buenas amigas, ya que nos movían intereses comunes.

2. También en la introducción de El último vuelo nos enteramos bajo qué contexto escribió Patricia Cabrera el relato que da nombre a todo el plaquette. La premisa que trabajaron en ese momento fue: ¿Qué escribiríamos antes de ocurrir un acontecimiento imprevisto en el que nuestra vida está en riesgo? Como usted misma señala, con la partida prematura de Cabrera, el relato adquiere una relevancia asombrosa, afirmación con la que estoy totalmente de acuerdo. ¿Hay alguna anécdota semejante que pueda contarnos sobre el proceso de escritura de otras de sus historias?

Sí, en otro de los textos incluidos en la plaquette: La herencia, surgió del ejercicio que propuse en esa ocasión al grupo: escribir un relato en el que la historia girara alrededor de un objeto, un objeto que tuviera un significado emocional que, al verlo, les hiciera recordar algún momento importante de sus vidas. En La herencia, Paty escribió sobre un juego de té heredado por su abuela que guardaba en el trastero como un tesoro. En el desenlace, ella lo hereda a su nieto, Matías.

3. Aunque usted hace hincapié en que los relatos no conservan una unidad temática, se nota que han sido organizados de acuerdo con otras particularidades. El plaquette comienza con “El último vuelo”, la historia que produce en el lector el efecto más intenso, y concluye con una frase perteneciente a la historia número diecisiete, “La herencia”, que pone atinadamente el punto final a la compilación: “El ciclo había concluido”. Me interesa conocer algunos aspectos sobre este proceso de selección y reorganización, ¿hubo historias que se quedaran fuera?, ¿en qué estado se encontraban los manuscritos?, ¿son autógrafos, electrónicos…?

El ordenamiento de los textos fue intencional, claro. Los textos incluidos son todos los que Paty me envió por correo electrónico a lo largo de cerca de un año de taller. Hay que recordar que ella tenía un puesto de gran responsabilidad en su empresa, pues era Gerente de Comunicación Interna de varias plantas ensambladoras, además de una familia y proyectos personales en los que estaba inmersa, eso le dejaba poco tiempo para escribir, pero aun así, hacía lo posible por llevar un texto nuevo a las sesiones del taller. Pienso que es muy probable que haya más textos en los archivos que dejó en su computadora personal, sería importante que su familia pudiera recuperarlos.

4. Como otras autoras fronterizas, Cabrera perteneció a “S” Taller de Narrativa, del que surgiría El Silencio que la Voz de Todas Quiebra / Mujeres y Víctimas de Ciudad Juárez, un libro que buscaba superponer la verdad ante los mitos difundidos por las autoridades para ensuciar la memoria de las mujeres asesinadas. En palabras de Cabrera participar en ese libro marcó y delineó lo que sería su enfoque de escritura. ¿De qué manera considera usted que ese enfoque salió a relucir no sólo en El último vuelo, sino en las sesiones de trabajo en el Taller?

Te doy un ejemplo: en una ocasión, me avisó que una de las alumnas del taller, empleada de la empresa, había sido despedida y se le había prohibido asistir como externa a las sesiones. Según me contó, el despido fue porque ella denunció acoso sexual de un superior. Con toda firmeza, Paty consideró que todas debíamos solidarizarnos y cancelar el taller, si ella no podía tomarlo, que ninguna de las demás lo hiciéramos. Le propuse conseguir otro espacio, y en eso estábamos cuando, por el confinamiento, no pudimos continuar de manera presencial. Siempre tuvo esa congruencia con sus ideales, tanto en su discurso, como en su conducta. 

5. Patricia Cabrera también formó parte de un taller de autobiografía encabezado por Carmen Amato, con la finalidad de escribir la biografía de su madre para obsequiársela en su octogésimo cumpleaños, Socorro, Memorias de fuerza y dignidad (2019). Para alguien interesado en el estudio de la obra y vida de Cabrera sería importante saber si es posible acceder a dicha biografía.

Ella me dijo que imprimió un número limitado de ejemplares que entregó a sus familiares en la fiesta de cumpleaños de su madre. Es posible que alguno de ellos pueda ya sea ceder un ejemplar, o fotocopiarlo para quien tenga interés en tenerlo. 

6. Finalmente, su fallecimiento repentino interrumpió el proyecto de un libro en el que pensaba trabajar, ¿los relatos de El último vuelo formarían parte del mismo?

Sí, claro que sí, el proyecto de la antología del taller que coordiné gracias a la Secretaría de Cultura Chihuahua y a la gestión de Paty Cabrera en la empresa APTIV, se encuentra en espera. Los recursos que ofreció Secretaría de Cultura Chihuahua para la edición del libro se frenaron con el confinamiento. El libro se titularía Tintas que tientan. Espero retomar el proyecto de edición y publicación cuando podamos volver a una cierta normalidad.

Si es de su interés, la plaquette está disponible con Elpidia García. Pueden contactarla a través de su cuenta de Facebook.

Contra el fast-fashion y la invisibilización de los cuerpos: Entrevista a Valeria Tolentino, fundadora de Tres Líneas

Son casi las diez de la mañana cuando la llamo por teléfono. Escucho los maullidos de Robin, un gatito anaranjado que acompaña a Valeria cuando prepara el desayuno. “¡Qué rico es el café, estoy enamorada del café!”, me dice ella.

En su casa están todas las prendas que selecciona para Tres Líneas. Sobresalen los estampados psicodélicos y festivos. Su marca busca incentivar la compra de ropa de segunda mano para combatir el impacto ambiental que ocasiona el fast-fashion.

Gracias a la belleza de sus fotografías, Tres Líneas se destaca de entre otras tiendas de ropa. Sus modelos son rostros familiares, cuerpos diversos, alejados muchas veces de los estereotipos. Valeria defiende la visión de que la moda debe estar hecha para todos, no sólo para los delgados.

M: ¿De dónde te vino la inspiración para fundar Tres Líneas?

V: Cuando empecé no tenía esta conciencia del impacto ambiental. Vendía ropa sin el nombre de una marca, y seguía comprando ropa nueva. Por diferentes situaciones he hecho conciencia de lo que esto implica y el daño que, como humanos, hacemos a la tierra. En algún momento, hace aproximadamente dos años, decidí dejar de comprar ropa nueva. Me daba cuenta de que ya hay demasiada en el mundo como para que toda la gente se vista sin que tengan que producir más. Incluso es más padre por la historia que hay detrás.

M: Me gustaría conocer la historia del nombre, Tres Líneas…

V: “Lo que he intentado es que que tenga un sentido en la tienda, que cada línea represente una cosa. La primera línea, “Classic & Basic”, son prendas clásicas y básicas (chamarras de mezclilla, el vestido negro); la segunda, “No gender, No size”, es para que las personas pueden utilizarla sin problema, independientemente de su sexo (mayormente camisas) y la tercera línea, en la que estoy trabajando ahora, se llama “Before & After” (aunque probablemente le cambie el nombre), son prendas que quiero modificar, prendas restauradas. Creo que podría negociar con las artesanas para que las intervengan.

M: ¿Tú seleccionas la ropa?, ¿qué buscas en una prenda para revenderla?

v: No compro nada que yo no compraría. No tiene que ser súper única, pero tampoco tan simple. Busco algo que me dé ganas de usar o imagino como podría usarlo otra persona. A veces decido comprar prendas que parecen decirme que no las deje ahí. Busco estampados muy particulares, eso lo da mucho la ropa vintage. Me fijo en la calidad de la prenda. Llamo piezas de arte a algunas cosas que me he encontrado. A lo mejor no son las prendas más fáciles de usar, incluso podrían ser definidas como raras o hasta feas, pero, en mi opinión, se aproximan a un objeto de arte.

M: ¿Cómo describirías la esencia que intentas capturar en las fotografías de tus modelos?

V: Al principio no me esforzaba tanto, fotografiaba el producto. El momento en que decidí profesionalizar la fotografía que presentaba en Tres Líneas fue la misma sesión en la que opté por empezar a trabajar con el cuerpo. Hicimos la sesión en el Paso de Norte, en conjunto Isabel Cabanillas y yo. Estaba modelando María Ficherry, ella me hacía propuestas de poses, yo trabajaba la composición de la foto.

Cuando hago una revisión puedo decirte que trato de hablar de dos cosas. Primero del cuerpo, me pregunto por qué siempre tenemos que modelar de las mismas maneras o interactuar con el espacio siempre igual. Pienso también en el absurdo, entendido vanalmente. Hago foto desde antes de vender ropa, sobre todo foto callejera. Ya casi de manera instantánea encuentro los espacios que sé que van a fotografiarse bien. Uso los espacios de las personas que hacen cosas que me gustan, he hecho fotos en Dulcinea y la casa de Mago, por ejemplo.

M: ¿Cómo seleccionas a tus modelos?, ¿cualquiera puede ser fotografiado por ti?

V: Inicialmente eran mis amigos y amigas, porque es lo que tiene uno a la mano. Me fui atreviendo a decirle a más gente que no era tan cercana. En primera porque no quería desgastar a mis amigos, en segunda porque necesitaba cuerpos más diversos. También es una manera de llegar a más gente. Me ha pasado algunas veces que la gente me lo pide, claro, siempre necesito modelos. Básicamente cualquier persona puede modelar para Tres líneas, sólo tengo que pensar en la ropa que tengo disponible. Toda la gente que ha modelado para mí me ha dejado impresionada porque me gusta mucho lo que logran. Me he dado cuenta que cualquier persona tiene la capacidad de ser modelo.

M: Por último, me gustaría que nos contaras acerca de tu formación como fotógrafa…

V: Estudié comunicación y medios digitales, eventualmente tuve que tomar clases de fotografía. Allí descubrí que me gusta y que lo disfruto. Como fotógrafa hago foto de calle. Algo que me gusta muchísimo de hacer foto para Tres Líneas es que me permite intervenir en las poses, controlar el espacio, montar un escenario. Siento que hay otras personas que venden ropa y buscan recaer mucho en los estereotipos y yo obviamente también retrato estereotipos atractivos, pero también gente promedio, descartando el ideal de belleza; porque lo promedio también pueden lucir muy bien en la cámara.

Te recordamos que Tres Líneas hace envíos a toda la República mexicana. Encuentra la tienda en Instagram: @treslineas_mx

Entrevista realizada el 24 de junio de 2020

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🌈Juárez necesita salir del clóset: Entrevista a Tomás Flórez sobre Dulcinea, casa cultural LGBTQ+

¿Qué es lo que hace a este lugar tan atractivo para la comunidad? Conocí a Tomás durante la última fiesta que hubo en Dulcinea antes de que iniciara la cuarentena. Allí estaban el actor Abraxas Trías y la actriz Laura Galindo; el escritor Alan Posada, miembros del conjunto musical Aitanire, nuestra querida fotógrafa Valeria Tolentino, los organizadores del Encuentro Nacional de Escritores Jóvenes Jesús Gardea y las hijas de su maquilera madre, colectiva de mujeres feministas que recordaban a la pintora Isabel Cabanillas, asesinada hacía apenas unos meses… #IsaVive #JusticiaparaIsabelCabanillas

¿Quiénes son los fundadores de la casa cultural LGBTQ+ Dulcinea?

Dulcinea se conformó porque cuatro amigos nos reunimos: Job Acevedo, arquitecto; Ernesto Sáenz, profesor de primaria; Humberto Morales, fotógrafo; y yo, Tomás Flórez, trabajador social. Ellos querían hacer un espacio cultural, en realidad llegué al final de la propuesta. Un referente fue Centrox16, pero dirigido no sólo a las mujeres sino particularmente a la diversidad sexual. Por mi parte quería hacer que Juárez hablara de cosas que no habla, transgredir con el cuerpo y expresar las identidades que todavía no se expresan para generar polémica y transgresión.

¿Cuál es la historia detrás del nombre Dulcinea?

Nosotros pensamos qué nombre ponerle que suene joto, que suene gay, que suene marica. Se llamó Dulcinea porque, además, estamos en la plaza cervantina. Hay un bar gay muy cerca que se llama Rocinante. Deseamos hacer que la gente venga más al centro y, de alguna manera, rescatar el patrimonio cultural.

En Dulcinea tenemos tres propuestas: la primera es poner a circular el arte, las expresiones culturales propias de personas LGBTQ+ o el arte y la cultura que tenga que ver con la diversidad sexual. En segundo lugar, nos interesa construir comunidad alrededor de nuestra disidencia sexual y de género. Finalmente, buscamos rescatar la zona del centro donde hay varios bares gay.

Nos motiva la necesidad que tiene Juárez de salir del closet. Yo creo que es una ciudad sexualmente muy abierta, hay unas descripciones que la definen como Las Vegas de México. Sin embargo, hay un ambiente de doble moral, de mojigatería. Tenemos a Juan Gabriel en un mural súper grande en la Juárez pero nos escandalizamos si vemos dos chicos besándose o a una persona trans. Los desnudos, el bodypainting, son manifestaciones que únicamente pueden darse en lugares como estos, donde se plantea la perversión, la transgresión. Queremos poner el sexo en la boca de la gente.

Instagram: @dulcinea223

¿Cuáles son algunas de las dificultades a las que han tenido que hacer frente?

Todo esto requiere inicialmente de un trabajo político, porque hablamos de la sexualidad y los géneros. Tenemos que hacerlo con delicadeza, siendo críticos y responsables de lo que hacemos. Esta reflexión es compleja en la medida en que debemos cuestionarnos muchos puntos y responder de manera acertada. Como es un tema muy amplio, hay bastante trabajo por hacer y como empezamos hace menos de un año tal vez nos queda mucho por plantearnos.

Sería bueno que muchas otras manos colaboradoras se unieran a este proyecto. Algo que no hemos sabido enfocar es atraer las producciones artísticas que vengan de la periferia, la marginalidad, lo escondido, lo oculto. ¿Dónde están las mujeres lesbianas que hacen paste up, las personas homosexuales que escriben literatura? Nuestra tarea es rescatar las expresiones artísticas de lo que no se ve.

Háblame un poco acerca de la elección del lugar…

Fue circunstancial, todo nos llevo aquí. Antes había un proyecto llamado Punta de lanza que  presentaba en esta casa una obra titulada “Porfavor, cierra la puerta, gracias”. Humberto Morales participaba en ella y pensó que le gustaría implementar un tipo de proyecto en el lugar, un espacio cultural dirigido a la diversidad sexual.

Preguntamos si había oportunidad de rentar este espacio y lo restauramos, mejor dicho, lo transformamos. Tiene que ver con que sea un espacio LGBTQ+, lindo, colorido; esto de la cuestión estética de lo lindo, lo brillante y las lentejuelas es parte de lo gay, de lo marica, de lo joto. Fue entonces cuando le pusimos nuestro sello, porque este lugar no se veía como se ve ahora.

Instagram: @dulcinea223

¿Qué tipo de personas frecuentan esta casa cultural?

En su mayoría vienen muchos chicos gays, chicas lesbianas y heterosexuales, mucha comunidad feminista… vienen personas curiosas por saber qué hay en este espacio, donde se mezcla el arte, la cultura y la sexualidad. Nosotros quisiéramos que viniera todo el mundo. Creo que otra dificultad es poder abarcar a un gran sector de la población, porque Juárez está sectorizada. La gente que vive en Las Torres no viene para acá, y viceversa.

Es un reto tener una asistencia diversificada. Quienes vienen suelen ser personas que están cerca geográficamente, pero quisiéramos convocar al sur, al oriente y poniente. Tenemos la desventaja de que estamos en el centro, pero uno de nuestros objetivos es que la gente empiece a pasar por la Plaza Cervantina, crear una red con quienes están acá, con los compañeros del Edificio de los Sueños, con nuestros vecinos y vecinas, para que no sea un lugar de peligro, sino todo lo contrario.

Disfruté mucho su biblioteca, las fotografías, ¿qué puedes contarnos sobre la estética del lugar?

Nuestra intención era transformar el espacio. La estética de lo lindo es cuestionable, se parte mucho de lo gay, del cliché de que los gay siempre están a la moda o que los shows drags son brillantes y coloridos. Nuestra biblioteca está conformada por autores que pertenecen a la diversidad sexual, como Federico García Lorca. Tenemos literatura académica también, textos de Michel Foucault y Judith Butler.

Tenemos un kamasutra gay que nos sirve para revisar las ironías, cómo de alguna manera esto de ser gay ha querido configurarse en una sola cosa y no es así. En este kamasutra aparecen seis tipos de homosexuales y ninguno de los que hay acá encajan en esa clasificación. Las fotos son igualmente un tributo a estos seres que tienen que ver con el arte, el entretenimiento, la academia. El salón rojo tiene que ver con lo sexual y lo promiscuo. Cuando la gente penetra a ese salón empieza a explorarse; se ponen los arneses, los collares, las esposas y esa era la idea. Creo que una de las palabras que definen a Dulcinea es la provocación. Los desnudos se dan porque es un lugar seguro para hacerlo. Queremos que esto no quede encerrado, que la gente lo empiece a decir, que les disguste.

Finalmente, quisiera saber cómo están pasándola durante la cuarentena…

Primeramente, tristes. No quiero que a esta frase se reduzca nuestro quehacer político, pero Dulcinea es como una casa de muñecas donde tenemos fiestas, exposiciones de arte, performance, cine, teatro. Nuestro funcionar tradicional, con el que iniciamos, porque no teníamos mucho tiempo, se cancela. Ya no puedes jugar a lo que pretendías jugar. Por otro lado, está representando un reto para nosotros, ¿qué estrategias debemos plantear para que podamos seguir teniendo un impacto social? Que nos gusta la aglomeración, el contacto físico, ¡claro que sí! Que ahora no podemos hacerlo y que criticamos las medidas de distanciamento, sí, pero no podemos quedarnos ahí.

También se trata de autosostenernos. Planeamos llevar a cabo una recolección de objetos de arte y decoración, etcétera, para realizar un evento de subasta. Vamos a implementar la convocatoria para donación la próxima semana, permanecerá abierta un mes y después vamos a promocionar los objetos unos quince días, tres semanas, antes de llevar a cabo la subasta.

Nos gustaría que la gente venga y haga montajes de dj set o lecturas en vivo en Dulcinea. Antes de que empezara la cuarentena teníamos otros dos eventos planeados y se cancelaron. Nuestra intención es que la gente se apropie del lugar, que no sea el espacio de estos chicos que hacen lo que ellos quieren, sino que sea plural.

Para estar al pendiente de todos los eventos realizados por esta maravillosa casa cultural te invitamos a seguir todas sus redes sociales: @dulcinea223, en Instagram, y https://www.facebook.com/dulcinea223/

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Ese campo de sal: Barranca, de Diana del Ángel

“Cansada de la espera

sin sol ni lluvia

florezco para mí.”

Diana del Ángel

Este es un libro de cuentos, haikus y versos libres, un verdadero paseo por la barranca: flores, babosas (soleirolia soleirolii también es una planta), dientes de león, campánulas, tréboles y capullos no nacidos.

Pero, como se lee en su poema “Vestigios”, por el retoño de la hierba entre las ruinas se sabrá del agua subterránea. Por eso Barranca es también un libro de sustancias mugres, que van más allá de la baba, el moco y los ojos de sangre. Su poesía se transforma en una historia de desencanto. La barranca es a veces el lugar donde se sientan dos personas, y otras el campo de sal, el baldío, donde las ilusiones desaparecen.

Diana del Ángel rehace la voz de Mariana Lima (no te preocupes, Mariana, todos sabrán quién fue). Nos mete en el pellejo de las muchachas del Estado de México, que merecen caminar sin miedo a desaparecer, y de paso, nos recuerda que ningún cuerpo de niña debe ser abierto a destiempo.

En el mundo no hay belleza sin fealdad, ¿pero podría haberla sin horror? Creo que a “Vestigios” se resume la poética de este libro, que es, en sí mismo, eso que queda para hablar de las heridas, el vaivén de las hojas por el que se intuyen los pájaros…

Teatro virtual: Un excelente sustituto en tiempos de crisis

Hace un día anunciamos en nuestra página de Facebook que estamos trabajando en una nueva propuesta de teatro virtual en la frontera. Nuestra inspiración surge del trabajo realizado en la Ciudad de México por la compañía teatral Tercera Llamada, que utiliza la plataforma de Zoom para poner en escena obras de corta duración, las cuales se transmiten en vivo los fines de semana.

Esta modalidad de teatro virtual es efímera, al igual que una función de teatro ordinaria. El actor está y después de un tiempo ha desaparecido. El aquí y el ahora de desvanece, a diferencia de un video común de Youtube, una película o un cortometraje, lo que vuelve irrelevante el uso de la cámara. La experiencia sigue siendo única e irrepetible.

El hecho de necesitar una contraseña antes de entrar a la sala obliga al espectador a llegar a tiempo. Se comparte quince minutos antes de la función en las redes sociales de la compañía (algo así como un boleto que se recoge en la taquilla).

Conectarse con el micrófono y la cámara apagados es muy importante. Al ingresar en la sala vemos que otros espectadores también han silenciado sus micrófonos y el silencio se siente tanto como en el teatro (el hecho de ver las pantallas negras de los demás incluso nos sumerge en la oscuridad). No tienes de que preocuparte siempre y cuando selecciones esa opción desde el principio.

Las pantallas son el nuevo escenario: Para vivir una mejor experiencia se recomienda utilizar una pantalla en horizontal, aun si utilizas la de tu teléfono celular. Y eso es todo, ahora sólo tienes que esperar la tercera llamada. No importa donde lo veas, necesitarás descargar la aplicación de Zoom. Las funciones tienen una duración inferior a los quince minutos y se presentan tres distintas cada día.

Nosotros adoptaremos un formato semejante. Tres escritorxs jóvenes se encuentran escribiendo en estos momentos tres libretos destinados a su representación en línea. Conforme avancemos en el proceso de montaje, iremos compartiendo los nombres de lxs artistas y las fechas de estreno. Mientras tanto los invitamos a seguir las redes sociales de Tercera Llamada y disfrutar su cartelera, ¡bienvenidos al teatro del futuro!

Dios y las mujeres: ¿Qué es la teología feminista?

La biblia es un libro que siempre fue interpretado por hombres. Sin embargo, hace alrededor de cuatro décadas comenzaron a publicarse los primeros estudios bíblicos feministas. Aplicado a las escrituras, el feminismo critica la visión patriarcal que somete e inferioriza a las mujeres. Su objetivo es reconciliar la teología cristiana con la comprensión contemporánea de la vida de las mujeres, despreciando la dominación y violencia misóginas. 

La tipología de hermenéuticas bíblicas feministas se divide en tres:

1) Radical: si rechaza del todo a la biblia, diciendo que fue escrita por varones para asegurar su dominio.

2) Neo-ortodoxa: si acepta a la biblia en la medida en que toma partido por los débiles y por la mujer.

3)  Crítica: si procura descubrir el papel de la mujer cristiana en el movimiento de Jesús y las iglesias paulinas (época en que se adoptó el igualitarismo).       

Entre 1975 y 1985 surgió la generación pionera de mujeres biblistas en Estados Unidos, entre las que se destacan Phyllis Trible, autora de “Depatriarcalización en la interpretación bíblica”, y Sandra Schneiders, a quien debemos Mujer y el Mundo. El género de Dios en el Nuevo Testamento y la espiritualidad de la mujer, un libro que desarrolla el problema de tener un dios exclusivamente masculino. Un poco más tarde, entre 1985 y 1995, aparecerían biblistas feministas en América Latina y el Caribe, tales como Beatriz Melano y Elsa Tamez.

En México, las mujeres indígenas tzotziles, tzeltales, tojolabales y choles de la Coordinación Diocesana de Mujeres de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas buscan empoderarse alrededor de los textos bíblicos, reconociendo el rechazo y la invisibilidad de las mujeres. Para ellas, las creencias religiosas que justifican su subordinación son manipulaciones de los que tienen el poder para mantenerlas sumisas, pero Jesús no apoya esos preceptos, pues rompió con los esquemas de su época con acciones y palabras. A este tipo de interpretaciones se les conoce con el nombre de Teología feminista de la liberación.

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Bibliografía

Azcuy, V. (2012). Exégesis y teología en la encrucijada: Teología feminista e interpretación feminista de la Biblia: una aproximación. Teología y Vida, 53. Retrieved from https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0049-34492012000100008&lng=en&tlng=en#?

Santana Echeagaray, M. E., Kauffer Michel, E. F., & Zapata Martelo, E. (2006). El empoderamiento de las mujeres desde una lectura feminista de la Biblia: el caso de la CODIMUJ en Chiapas. Convergencia: Revista de Ciencias Sociales, (40), 69–106. https://doi.org/ISSN 1405-1435

Presentación del blog “Las cartas de Amora” (o de Macuilxochitzin y Adoración Campis)

Al principio quise que este blog llevara el nombre de la poeta mexica Macuilxochitzin. Nadie parece recordar a esta mítica forjadora de cantos, que además era la hija de Tlacaelel, conocido por ser el sabio poder detrás del trono de Moctezuma.

A nonpehua noncuica,
ni Macuilxochitl,
zan noconahuiltia o a in ipalnemoa,
yn maconnetotilo – ohuaya, ohuaya!

Elevo mis cantos,
Yo, Macuilxóchitl,
con ellos alegro al “Dador de la Vida”,
¡comience la danza!

La idea de un nuevo nombre me vino de las cartas de amor que escribió durante años Adoración Campis para Carlos Montemayor. ¡Eran cientos! A juzgar por el remitente, Adoración viajaba mucho. Nueva York, Puerto Rico, Londres ¡y Montpellier! Firmaba como “Su Adora”.

Adora. Amora.

Amora es la mujer que ama y es amada por otra mujer. No aspira a tener lo que le corresponde a la otra, ni intenta enseñarle cómo actuar. Más bien es su cómplice. Y no hay mejor manera de desafiar a la cultura patriarcal que haciendo alianzas entre mujeres.

De eso se trata este blog. De eso y un mucho de literatura.

Su Amora, María Rascón

#Sinmujeresnohaylibertad

Foto: M. R.

¿Cómo sería la versión femenina del curso “Escribir en libertad”?

Por María Rascón

Foto de Valeria Tolentino

El curso ‘Escribir en libertad’ no incluía a ninguna mujer. La excusa fue que no sólo se trataba de que fueran mujeres, sino que debían ser especialistas en el tema, ¡pero si mujeres mexicanas especialistas en literatura hay de sobra!

Es por eso que me puse a fantasear con un nuevo programa del curso, esta vez con caras femeninas. Antes, un recordatorio: en esta lista imaginaria no están todas las que son.

Sesión 1: “Empezar a escribir” con Natalia Trigo

Su novela Marfa fue galardonada con el Premio Internacional de Literatura Aura Estrada, seleccionada de entre 182 escritos que venían de México, Estados Unidos y Canadá. Estudia un Doctorado en Escritura Creativa, coordinado por Cristina Rivera Garza en la Universidad de Houston. Tiene 30 años.

Sesión 2: “Poesía” con Briceida Cuevas

Poeta maya bilingüe, es miembro fundador de la Asociación de Escritores en Lenguas Indígenas de México. Ha participado en encuentros literarios internacionales entre los que destacan la Biennale Internationale des Poètes (en Francia), y el Festival Internacional de Poesía en Holanda. Sus poemas han sido publicados en revistas y antologías como Flor y Canto, cinco poetas indígenas del sur, Poesía contemporánea en lengua maya, Las lenguas de América, recital de poesía y Voci di Antiche Radiche, dieci poeti indigeni del Méssico. 

Sesión 3: “Cuento” con Gabriela Jáuregui 

Doctora en literatura comparada, cuenta con dos maestrías, una de ellas en escritura creativa. En 2017 apareció en la lista Bogotá 39, que reúne a los 39 escritores de ficción más prometedores de América Latina. Es autora del cuentario La memoria de las cosas y co-fundadora de Surplus Ediciones en México. Ha sido presidenta del Jurado del Premio Aura Estrada para jóvenes escritoras.

Sesión 4: “Redacción” con Vivian Abenshushan

Durante siete años escribió en su blog “Escritos para desocupados”, una bitácora que registraba sus experiencias tras abandonar voluntariamente su trabajo. Para Abenshushan, quienes nos dedicamos a la cultura somos los obreros de una fábrica que produce signos permanentemente. Es autora de Permanente obra negra, un libro de escritura experimental basado en la reescritura, el tachado y el plagio anarquista, un concepto de su invención. Su fuerte es la reflexión formal y la experimentación.

Sesión 5: “Novela” con Margo Glantz

Margo Glantz es una mujer con una larga trayectoria literaria. Es miembro activo de la Academia Mexicana de la Lengua, profesora emérita de la UNAM y novelista. En el 2004 recibió el Premio Sor Juana de la Cruz  por su novela El rastro. Síndrome de naufragios obtuvo el Premio Javier Villaurrutia y Las genealogías fue galardonada con Premio Magda Donato. Ha sido profesora visitante en las universidades de Yale, Harvard, Cambridge, Stanford, Londres, Barcelona y Buenos Aires, entre muchas otras.

Sesión 6: “Ambientación” con Fernanda Melchor

La exitosa novela Temporada de huracanes se sitúa en la atmósfera de Veracruz, precisamente en la llanura costera. Fernanda Melchor quería hablar de un lugar que ella conocía muy bien, un espacio enclavado en los cañaverales y las cantinas al borde de la carretera. En sus propias palabras, el lugar es un personaje.

Sesión 7: “Guión cinematográfico” con Sabina Berman

Debutó como guionista de cine con la cinta de horror La tía Alejandra. Escribió la película Backyard, que representó a México en la ceremonia de los Óscares en el 2010. También escribió el guión cinematográfico The history of Love, para Alfonso Cuarón, y Light para Alejandro González Iñárritu. Entre Pancho Villa y una mujer desnuda  es otra obra de su autoría.

Sesión 8: “Estilo” con Ana Clavel 

Esta narradora ha sido colaboradora de Tierra Adentro, Diluvio de PájarosDosfilos, El CuentoEl IndependienteEl UniversalLa Jornada, El Nacional y Nexos, entre muchas otras publicaciones periódicas. Obtuvo el Premio Nacional de Cuento Crea en 1983, por “En un rincón del infierno”; el Premio de Cuento Grandes Ideas en 1983, por “Tu bella boca rojo carmesí” y el Premio Nacional de Literatura por el cuento “Cuando María mira el mar”. También fue galardonada con el Premio de Novela Corta Juan Rulfo por Las violetas son flores del deseo. 

Sesión 9: “Crónica” con Diana del Ángel

Para escribir Procesos de la noche, Diana del Ángel siguió de cerca la historia de la familia de Julio César Mondragón, joven normalista que apareció desollado en el 2014.  El sistema judicial de México aparece en sus crónicas haciendo gala de su deficiencia. Elena Poniatowska describió este trabajo como un relato de lucha que nos recuerda el apremiante papel de la memoria en la búsqueda de la justicia.

Sesión 10: “Fin de curso” con Cristina Rivera Garza

Actualmente es profesora de Creación Literaria en el Departamento de Literatura de la Universidad de California, en San Diego. Su obra ha sido traducida al inglés, italiano, portugués, alemán y coreano. Ha recibido los premios más importantes que se otorgan en México, entre ellos el Premio Sor Juana Inés de la Cruz. Entiende a la escritura como una forma de subvertir las relaciones de dominación que gobiernan el mundo. El patriarcado incluido.

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Entrevista a Antonio Rubio Reyes: Poesía para sobrevivir

Entrevista a Antonio Rubio, realizada el 6 de octubre de 2019.

por María Rascón.

La primera vez que hablé con Antonio me preguntó si escribía poesía. Mi respuesta siempre ha sido que no. El poeta es él: “no hay una señal en el desierto que anuncie No beberás la arena”. 

  1. Antes que todo, ¿qué piensa Antonio Rubio de la poesía?

Qué pregunta tan complicada. Lo siento, debo recurrir a una cita: “Todo es poesía menos la poesía”. Ese verso de Nicanor me acompaña cuando reflexiono sobre el quehacer poético. Escribo poesía para sobrevivir, porque sufro mucho y solo así uno puede hacer valioso el dolor. Funciona como una catarsis emocional. Es nuestra forma original de vincularnos con el mundo real y el de las emociones, las cosas que no sabemos nombrar las metaforizamos, ese debe ser el ejercicio poético, darle nuevos nombres a las cosas.

  1. Por favor, háblame un poco acerca de las publicaciones que has realizado hasta el momento.

Blu es mi primera publicación. Recibió una mención honorífica en el premio Rogelio Treviño. He publicado en muchas revistas, desde Paso del río grande del norte hasta Larvaria. El próximo año, espero, aparece mi segundo libro de poemas. También participé en un libro con el grupo Juaritos literario.

  1. El título del poemario, Blu, remite a varias imágenes: un género musical, un estado de ánimo, incluso una forma de hablar (spanglish), ¿qué tanto tienen que ver estos semas con tu elección?

El título original era Tachaduras / El ángel que no tiene espalda. Así lo mandé al premio. Al final, cambié a Blu para hacer más evidente el homenaje a Joni Mitchell. En Blue, también hay muchas significaciones: la melancolía, la personificación (un personaje llamado Blue), el amor y la libertad. Creo que por eso el título es el indicado.

  1. ¿Cuánto tiempo te tomó escribir Blu?, por favor, cuéntame un poco sobre su proceso de escritura, ¿hubo obstáculos?

Dos años, desde que recibió el premio hasta las últimas correcciones que hice con Anverso. Al principio quería escribir poemas sobre la relación del vino-alcohol con la vida y la muerte, inspirado en las rubaiyatas de Omar Khayyam. Hay algunos poemas que dejan leer todavía esa influencia de Omar.

  1. En mi opinión, Blu es un libro más oscuro que azul, las imágenes de las sepulturas, la noche, la ceguera se repiten constantemente, ¿por qué?

La noche tiende a ser más azulada que oscura, ¿no crees? Es interesante lo que notas, nunca había pensado en la importancia de los colores.

  1. ¿Qué tan reales son Jony, Tom y Chuck Berry? 

Joni Mitchell, Tom Waits y Chuck Berry son músicos. Joni Mitchell tiene un disco que se llama Blue, y de ahí tomé varios versos del poemario, como “Eres en mi sangre como vino sagrado” o “Hey blu, hay aquí una canción para ti”, varios, de verdad. Por ello es un homenaje a la música que oía en ese entonces.

  1. Pienso que Blu es un poemario un tanto plástico, tengo mis propias figuraciones respecto a la ausencia de comas, puntos y mayúsculas, pero quisiera conocer tu respuesta, ¿por qué retirarlas?  Las diagonales ¿qué señalan?

Decidí utilizar las diagonales para sustituir la puntuación. Tiene una intención de ritmo. Ese es el experimento. Trato de proponer una forma visual del verso, no sé si funcionó, hay algunas cosas que me fallaron en cuanto al ritmo. En un comentario dije que Juan Gelman me había dado la idea, yo solo quise traducirlo a la prosa poética, aunque nunca me ha convencido eso de “prosa poética”.

  1. Tengo la impresión de que el poemario transcurre en una sola noche, ¿he atinado?

Sí, has atinado. Empieza a las 9 y termina a las 2 de la madrugada, “la hora en la que cierran todos los bares”. Está la referencia al puente al revés son las únicas indicaciones “juarenses”. Es un viaje poético, solo que lo desordené.

  1. ¿Qué tiene en común Antonio Rubio con los poetas malditos?

El alcoholismo, supongo. También el homenaje a la muerte. Creo que sí es muy de “maldito mexicano” eso de beber con la muerte, de compartir con la muerte, como Macario.

  1. ¿Dirías que Blu es un poemario iconoclasta?, ¿cuál es la función de la presencia de dios en estos poemas?

En la presentación dije que estaba más influido por los místicos que por poetas más contemporáneos. La idea de Dios me gusta mucho, si Dios existe es porque podemos nombrarlo desde la poesía, Dios solo se hace presente en la biblia, un libro escrito en verso, lo mismo con los dioses antiguos, se comunicaban a través de oráculos indescifrables, que es como el germen de la poesía hermética. En ese sentido, no creo que sea iconoclasta. Me encanta Dios, dice el Sabines. Y todo lo que escribo habla de él. No creo en Dios, pero como si creyese.

  1. ¿Los borradores de Blu existen?, ¿dónde prefiere escribir Antonio Rubio?, ¿en las servilletas, en la computadora, en el revés de las pastas de los cuadernos…?

Soy muy desordenado e indisciplinado. No sé si haya borradores de Blu, creo que sí. Lo recuerdo, recuerdo los primeros poemas, estaban visualmente como poemas “tradicionales”, no había nada de Joni Mitchell y eran solo 14 textos. De esos 14, solo me quedé con 4. Prefiero escribir en mi laptop. A veces publico las cosas en Facebook o en Twitter.

  1. El contexto violento de México apenas salpica tu poemario, ¿hay alguna razón por la que decidieras concederle ese espacio?

Imagino que es ya involuntario, se trata de nuestra forma de concebir el mundo, y si nuestro mundo es violento, esa violencia se traduce en el texto sin que lo sepamos. Si tú no me preguntas esto, yo no sabría que hay violencia en Blu, pero imagino que sí. Yo creo que es un poemario tristemente masculino, con esas observaciones privilegiadas y masculinas de la cantina y el alcohol. Eso es lo que menos me gusta de Blu, si me pusiera de auto-crítico.

  1. ¿Qué podemos esperar de tu poesía en el futuro próximo?

El poemario que publicaré es más “limpio”, quise explorar la poesía corta, me gusta mucho ese formato de lo mínimo, pero me pareció más complicado llegar a una voz. A mí me enorgullece mucho ese texto que publicaré, Los funerales del agua. Cada vez tiro menos rollo y pienso que estructural y metafóricamente está mejor elaborado y pensado. Sigo creyendo que la poesía debe ser inmediata, debe leerse de una sentada, y esa poética ya se veía en Blu, pero ahora es cada vez más y más inmediato. Ahora estoy escribiendo un libro sobre árboles, pero lo he abandonado ya en tres ocasiones, no más no doy con el tono que quiero. Pero ya adelanté algunos poemas, con la publicación de Larvaria. Yo creo que son los poemas que más me han leído. Trato siempre de adelantar los poemas, por ejemplo, algunos textos de Los funerales aparecieron en Golfa, Nocturnario, Claroscuro y Espora. Pienso “Si se ha aprobado su publicación, creo que ya está listo”. Con Blu no hice eso, por ello es un poemario menos logrado, pero en fin, es mi opinión.

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La microficción más chafa del universo

Hace dos años se imprimió en Juárez City una plaquette de microficciones llamada Desierta Brevedad y (desafortunadamente) cinco escritos son de mi autoría. Rescato únicamente “Otro principio” y reniego de todos los demás (algunos me parecen hasta machistas). Puesto que no puedo borrarlos de la faz de la tierra, voy a darme el permiso de descomponerlos. Por lo menos uno, el que entonces titulé “Novela en proceso”.

De la mutilación sólo quedaron estos restos:

“La doncella besa con ternura la fuerte quijada del minotauro. Se ha arremangado el vestido hasta la cintura…”

 

Por María del Carmen Rascón Castro

Fotografía de la bella Valeria Tolentino