Dios y las mujeres: ¿Qué es la teología feminista?

La biblia es un libro que siempre fue interpretado por hombres. Sin embargo, hace alrededor de cuatro décadas comenzaron a publicarse los primeros estudios bíblicos feministas. Aplicado a las escrituras, el feminismo critica la visión patriarcal que somete e inferioriza a las mujeres. Su objetivo es reconciliar la teología cristiana con la comprensión contemporánea de la vida de las mujeres, despreciando la dominación y violencia misóginas. 

La tipología de hermenéuticas bíblicas feministas se divide en tres:

1) Radical: si rechaza del todo a la biblia, diciendo que fue escrita por varones para asegurar su dominio.

2) Neo-ortodoxa: si acepta a la biblia en la medida en que toma partido por los débiles y por la mujer.

3)  Crítica: si procura descubrir el papel de la mujer cristiana en el movimiento de Jesús y las iglesias paulinas (época en que se adoptó el igualitarismo).       

Entre 1975 y 1985 surgió la generación pionera de mujeres biblistas en Estados Unidos, entre las que se destacan Phyllis Trible, autora de “Depatriarcalización en la interpretación bíblica”, y Sandra Schneiders, a quien debemos Mujer y el Mundo. El género de Dios en el Nuevo Testamento y la espiritualidad de la mujer, un libro que desarrolla el problema de tener un dios exclusivamente masculino. Un poco más tarde, entre 1985 y 1995, aparecerían biblistas feministas en América Latina y el Caribe, tales como Beatriz Melano y Elsa Tamez.

En México, las mujeres indígenas tzotziles, tzeltales, tojolabales y choles de la Coordinación Diocesana de Mujeres de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas buscan empoderarse alrededor de los textos bíblicos, reconociendo el rechazo y la invisibilidad de las mujeres. Para ellas, las creencias religiosas que justifican su subordinación son manipulaciones de los que tienen el poder para mantenerlas sumisas, pero Jesús no apoya esos preceptos, pues rompió con los esquemas de su época con acciones y palabras. A este tipo de interpretaciones se les conoce con el nombre de Teología feminista de la liberación.

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Bibliografía

Azcuy, V. (2012). Exégesis y teología en la encrucijada: Teología feminista e interpretación feminista de la Biblia: una aproximación. Teología y Vida, 53. Retrieved from https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0049-34492012000100008&lng=en&tlng=en#?

Santana Echeagaray, M. E., Kauffer Michel, E. F., & Zapata Martelo, E. (2006). El empoderamiento de las mujeres desde una lectura feminista de la Biblia: el caso de la CODIMUJ en Chiapas. Convergencia: Revista de Ciencias Sociales, (40), 69–106. https://doi.org/ISSN 1405-1435

Presentación del blog “Las cartas de Amora” (o de Macuilxochitzin y Adoración Campis)

Al principio quise que este blog llevara el nombre de la poeta mexica Macuilxochitzin. Nadie parece recordar a esta mítica forjadora de cantos, que además era la hija de Tlacaelel, conocido por ser el sabio poder detrás del trono de Moctezuma.

A nonpehua noncuica,
ni Macuilxochitl,
zan noconahuiltia o a in ipalnemoa,
yn maconnetotilo – ohuaya, ohuaya!

Elevo mis cantos,
Yo, Macuilxóchitl,
con ellos alegro al “Dador de la Vida”,
¡comience la danza!

La idea de un nuevo nombre me vino de las cartas de amor que escribió durante años Adoración Campis para Carlos Montemayor. ¡Eran cientos! A juzgar por el remitente, Adoración viajaba mucho. Nueva York, Puerto Rico, Londres ¡y Montpellier! Firmaba como “Su Adora”.

Adora. Amora.

Amora es la mujer que ama y es amada por otra mujer. No aspira a tener lo que le corresponde a la otra, ni intenta enseñarle cómo actuar. Más bien es su cómplice. Y no hay mejor manera de desafiar a la cultura patriarcal que haciendo alianzas entre mujeres.

De eso se trata este blog. De eso y un mucho de literatura.

Su Amora, María Rascón

#Sinmujeresnohaylibertad

Foto: M. R.

¿Cómo sería la versión femenina del curso “Escribir en libertad”?

Por María Rascón

Foto de Valeria Tolentino

El curso ‘Escribir en libertad’ no incluía a ninguna mujer. La excusa fue que no sólo se trataba de que fueran mujeres, sino que debían ser especialistas en el tema, ¡pero si mujeres mexicanas especialistas en literatura hay de sobra!

Es por eso que me puse a fantasear con un nuevo programa del curso, esta vez con caras femeninas. Antes, un recordatorio: en esta lista imaginaria no están todas las que son.

Sesión 1: “Empezar a escribir” con Natalia Trigo

Su novela Marfa fue galardonada con el Premio Internacional de Literatura Aura Estrada, seleccionada de entre 182 escritos que venían de México, Estados Unidos y Canadá. Estudia un Doctorado en Escritura Creativa, coordinado por Cristina Rivera Garza en la Universidad de Houston. Tiene 30 años.

Sesión 2: “Poesía” con Briceida Cuevas

Poeta maya bilingüe, es miembro fundador de la Asociación de Escritores en Lenguas Indígenas de México. Ha participado en encuentros literarios internacionales entre los que destacan la Biennale Internationale des Poètes (en Francia), y el Festival Internacional de Poesía en Holanda. Sus poemas han sido publicados en revistas y antologías como Flor y Canto, cinco poetas indígenas del sur, Poesía contemporánea en lengua maya, Las lenguas de América, recital de poesía y Voci di Antiche Radiche, dieci poeti indigeni del Méssico. 

Sesión 3: “Cuento” con Gabriela Jáuregui 

Doctora en literatura comparada, cuenta con dos maestrías, una de ellas en escritura creativa. En 2017 apareció en la lista Bogotá 39, que reúne a los 39 escritores de ficción más prometedores de América Latina. Es autora del cuentario La memoria de las cosas y co-fundadora de Surplus Ediciones en México. Ha sido presidenta del Jurado del Premio Aura Estrada para jóvenes escritoras.

Sesión 4: “Redacción” con Vivian Abenshushan

Durante siete años escribió en su blog “Escritos para desocupados”, una bitácora que registraba sus experiencias tras abandonar voluntariamente su trabajo. Para Abenshushan, quienes nos dedicamos a la cultura somos los obreros de una fábrica que produce signos permanentemente. Es autora de Permanente obra negra, un libro de escritura experimental basado en la reescritura, el tachado y el plagio anarquista, un concepto de su invención. Su fuerte es la reflexión formal y la experimentación.

Sesión 5: “Novela” con Margo Glantz

Margo Glantz es una mujer con una larga trayectoria literaria. Es miembro activo de la Academia Mexicana de la Lengua, profesora emérita de la UNAM y novelista. En el 2004 recibió el Premio Sor Juana de la Cruz  por su novela El rastro. Síndrome de naufragios obtuvo el Premio Javier Villaurrutia y Las genealogías fue galardonada con Premio Magda Donato. Ha sido profesora visitante en las universidades de Yale, Harvard, Cambridge, Stanford, Londres, Barcelona y Buenos Aires, entre muchas otras.

Sesión 6: “Ambientación” con Fernanda Melchor

La exitosa novela Temporada de huracanes se sitúa en la atmósfera de Veracruz, precisamente en la llanura costera. Fernanda Melchor quería hablar de un lugar que ella conocía muy bien, un espacio enclavado en los cañaverales y las cantinas al borde de la carretera. En sus propias palabras, el lugar es un personaje.

Sesión 7: “Guión cinematográfico” con Sabina Berman

Debutó como guionista de cine con la cinta de horror La tía Alejandra. Escribió la película Backyard, que representó a México en la ceremonia de los Óscares en el 2010. También escribió el guión cinematográfico The history of Love, para Alfonso Cuarón, y Light para Alejandro González Iñárritu. Entre Pancho Villa y una mujer desnuda  es otra obra de su autoría.

Sesión 8: “Estilo” con Ana Clavel 

Esta narradora ha sido colaboradora de Tierra Adentro, Diluvio de PájarosDosfilos, El CuentoEl IndependienteEl UniversalLa Jornada, El Nacional y Nexos, entre muchas otras publicaciones periódicas. Obtuvo el Premio Nacional de Cuento Crea en 1983, por “En un rincón del infierno”; el Premio de Cuento Grandes Ideas en 1983, por “Tu bella boca rojo carmesí” y el Premio Nacional de Literatura por el cuento “Cuando María mira el mar”. También fue galardonada con el Premio de Novela Corta Juan Rulfo por Las violetas son flores del deseo. 

Sesión 9: “Crónica” con Diana del Ángel

Para escribir Procesos de la noche, Diana del Ángel siguió de cerca la historia de la familia de Julio César Mondragón, joven normalista que apareció desollado en el 2014.  El sistema judicial de México aparece en sus crónicas haciendo gala de su deficiencia. Elena Poniatowska describió este trabajo como un relato de lucha que nos recuerda el apremiante papel de la memoria en la búsqueda de la justicia.

Sesión 10: “Fin de curso” con Cristina Rivera Garza

Actualmente es profesora de Creación Literaria en el Departamento de Literatura de la Universidad de California, en San Diego. Su obra ha sido traducida al inglés, italiano, portugués, alemán y coreano. Ha recibido los premios más importantes que se otorgan en México, entre ellos el Premio Sor Juana Inés de la Cruz. Entiende a la escritura como una forma de subvertir las relaciones de dominación que gobiernan el mundo. El patriarcado incluido.

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Entrevista a Antonio Rubio Reyes: Poesía para sobrevivir

Entrevista a Antonio Rubio, realizada el 6 de octubre de 2019.

por María Rascón.

La primera vez que hablé con Antonio me preguntó si escribía poesía. Mi respuesta siempre ha sido que no. El poeta es él: “no hay una señal en el desierto que anuncie No beberás la arena”. 

  1. Antes que todo, ¿qué piensa Antonio Rubio de la poesía?

Qué pregunta tan complicada. Lo siento, debo recurrir a una cita: “Todo es poesía menos la poesía”. Ese verso de Nicanor me acompaña cuando reflexiono sobre el quehacer poético. Escribo poesía para sobrevivir, porque sufro mucho y solo así uno puede hacer valioso el dolor. Funciona como una catarsis emocional. Es nuestra forma original de vincularnos con el mundo real y el de las emociones, las cosas que no sabemos nombrar las metaforizamos, ese debe ser el ejercicio poético, darle nuevos nombres a las cosas.

  1. Por favor, háblame un poco acerca de las publicaciones que has realizado hasta el momento.

Blu es mi primera publicación. Recibió una mención honorífica en el premio Rogelio Treviño. He publicado en muchas revistas, desde Paso del río grande del norte hasta Larvaria. El próximo año, espero, aparece mi segundo libro de poemas. También participé en un libro con el grupo Juaritos literario.

  1. El título del poemario, Blu, remite a varias imágenes: un género musical, un estado de ánimo, incluso una forma de hablar (spanglish), ¿qué tanto tienen que ver estos semas con tu elección?

El título original era Tachaduras / El ángel que no tiene espalda. Así lo mandé al premio. Al final, cambié a Blu para hacer más evidente el homenaje a Joni Mitchell. En Blue, también hay muchas significaciones: la melancolía, la personificación (un personaje llamado Blue), el amor y la libertad. Creo que por eso el título es el indicado.

  1. ¿Cuánto tiempo te tomó escribir Blu?, por favor, cuéntame un poco sobre su proceso de escritura, ¿hubo obstáculos?

Dos años, desde que recibió el premio hasta las últimas correcciones que hice con Anverso. Al principio quería escribir poemas sobre la relación del vino-alcohol con la vida y la muerte, inspirado en las rubaiyatas de Omar Khayyam. Hay algunos poemas que dejan leer todavía esa influencia de Omar.

  1. En mi opinión, Blu es un libro más oscuro que azul, las imágenes de las sepulturas, la noche, la ceguera se repiten constantemente, ¿por qué?

La noche tiende a ser más azulada que oscura, ¿no crees? Es interesante lo que notas, nunca había pensado en la importancia de los colores.

  1. ¿Qué tan reales son Jony, Tom y Chuck Berry? 

Joni Mitchell, Tom Waits y Chuck Berry son músicos. Joni Mitchell tiene un disco que se llama Blue, y de ahí tomé varios versos del poemario, como “Eres en mi sangre como vino sagrado” o “Hey blu, hay aquí una canción para ti”, varios, de verdad. Por ello es un homenaje a la música que oía en ese entonces.

  1. Pienso que Blu es un poemario un tanto plástico, tengo mis propias figuraciones respecto a la ausencia de comas, puntos y mayúsculas, pero quisiera conocer tu respuesta, ¿por qué retirarlas?  Las diagonales ¿qué señalan?

Decidí utilizar las diagonales para sustituir la puntuación. Tiene una intención de ritmo. Ese es el experimento. Trato de proponer una forma visual del verso, no sé si funcionó, hay algunas cosas que me fallaron en cuanto al ritmo. En un comentario dije que Juan Gelman me había dado la idea, yo solo quise traducirlo a la prosa poética, aunque nunca me ha convencido eso de “prosa poética”.

  1. Tengo la impresión de que el poemario transcurre en una sola noche, ¿he atinado?

Sí, has atinado. Empieza a las 9 y termina a las 2 de la madrugada, “la hora en la que cierran todos los bares”. Está la referencia al puente al revés son las únicas indicaciones “juarenses”. Es un viaje poético, solo que lo desordené.

  1. ¿Qué tiene en común Antonio Rubio con los poetas malditos?

El alcoholismo, supongo. También el homenaje a la muerte. Creo que sí es muy de “maldito mexicano” eso de beber con la muerte, de compartir con la muerte, como Macario.

  1. ¿Dirías que Blu es un poemario iconoclasta?, ¿cuál es la función de la presencia de dios en estos poemas?

En la presentación dije que estaba más influido por los místicos que por poetas más contemporáneos. La idea de Dios me gusta mucho, si Dios existe es porque podemos nombrarlo desde la poesía, Dios solo se hace presente en la biblia, un libro escrito en verso, lo mismo con los dioses antiguos, se comunicaban a través de oráculos indescifrables, que es como el germen de la poesía hermética. En ese sentido, no creo que sea iconoclasta. Me encanta Dios, dice el Sabines. Y todo lo que escribo habla de él. No creo en Dios, pero como si creyese.

  1. ¿Los borradores de Blu existen?, ¿dónde prefiere escribir Antonio Rubio?, ¿en las servilletas, en la computadora, en el revés de las pastas de los cuadernos…?

Soy muy desordenado e indisciplinado. No sé si haya borradores de Blu, creo que sí. Lo recuerdo, recuerdo los primeros poemas, estaban visualmente como poemas “tradicionales”, no había nada de Joni Mitchell y eran solo 14 textos. De esos 14, solo me quedé con 4. Prefiero escribir en mi laptop. A veces publico las cosas en Facebook o en Twitter.

  1. El contexto violento de México apenas salpica tu poemario, ¿hay alguna razón por la que decidieras concederle ese espacio?

Imagino que es ya involuntario, se trata de nuestra forma de concebir el mundo, y si nuestro mundo es violento, esa violencia se traduce en el texto sin que lo sepamos. Si tú no me preguntas esto, yo no sabría que hay violencia en Blu, pero imagino que sí. Yo creo que es un poemario tristemente masculino, con esas observaciones privilegiadas y masculinas de la cantina y el alcohol. Eso es lo que menos me gusta de Blu, si me pusiera de auto-crítico.

  1. ¿Qué podemos esperar de tu poesía en el futuro próximo?

El poemario que publicaré es más “limpio”, quise explorar la poesía corta, me gusta mucho ese formato de lo mínimo, pero me pareció más complicado llegar a una voz. A mí me enorgullece mucho ese texto que publicaré, Los funerales del agua. Cada vez tiro menos rollo y pienso que estructural y metafóricamente está mejor elaborado y pensado. Sigo creyendo que la poesía debe ser inmediata, debe leerse de una sentada, y esa poética ya se veía en Blu, pero ahora es cada vez más y más inmediato. Ahora estoy escribiendo un libro sobre árboles, pero lo he abandonado ya en tres ocasiones, no más no doy con el tono que quiero. Pero ya adelanté algunos poemas, con la publicación de Larvaria. Yo creo que son los poemas que más me han leído. Trato siempre de adelantar los poemas, por ejemplo, algunos textos de Los funerales aparecieron en Golfa, Nocturnario, Claroscuro y Espora. Pienso “Si se ha aprobado su publicación, creo que ya está listo”. Con Blu no hice eso, por ello es un poemario menos logrado, pero en fin, es mi opinión.

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La microficción más chafa del universo

Hace dos años se imprimió en Juárez City una plaquette de microficciones llamada Desierta Brevedad y (desafortunadamente) cinco escritos son de mi autoría. Rescato únicamente “Otro principio” y reniego de todos los demás (algunos me parecen hasta machistas). Puesto que no puedo borrarlos de la faz de la tierra, voy a darme el permiso de descomponerlos. Por lo menos uno, el que entonces titulé “Novela en proceso”.

De la mutilación sólo quedaron estos restos:

“La doncella besa con ternura la fuerte quijada del minotauro. Se ha arremangado el vestido hasta la cintura…”

 

Por María del Carmen Rascón Castro

Fotografía de la bella Valeria Tolentino

Entrevista a Yuridia Salvador, poeta mixteca en Ciudad Juárez

Entrevista a Norma Yuridia Salvador Vásquez, realizada el 6 de noviembre de 2019

Por María del Carmen Rascón Castro

Esta vez la llamé por teléfono, pero normalmente nos citamos a tomar café en el VIPS de la Paseo Triunfo. De ella emana un aura tranquila y alegre, ¡pero cuidado! Tiene un perspicaz sentido del humor, listo para agarrarte por sorpresa. Además es sonriente, ¡y qué dientes tan lindos tiene! Ella fue quien me enseñó que los infieles no deben jalarle la cola a los gatos, a menos de que quieran ser descubiertos. También me enseñó a decir “chele” y “chitó”, gallo y gato en mixteco… 

  1. ¿Qué recuerdos tienes de San Andrés Montaña, Silacayoapan?

Era un lugar pequeño, agradable, muy natural, muy verde, donde la gente es muy unida al momento de realizar festividades. Se apoyan en cuestiones de preparar todo juntos. En fechas de fiesta patronal, quienes están en las ciudades regresan y se junta toda la gente.

  1. ¿Qué ha significado para ti Ciudad Juárez?

Adaptarme en un nuevo mundo, porque la cultura aquí es diferente. Adaptarme a la sociedad, al idioma, por que aunque hablaba español no era como que lo dominara perfectamente. Aquí tuve la oportunidad de estudiar. La vida urbana es más pesada, te encuentras con carros, allá es más natural, más relajado.

  1. Cuéntame un poco sobre la elaboración del libro.

Primero lo planeamos e hicimos un calendario de las fechas en que nos reuniríamos. Vino un maestro maya, Pedro Uc Be, él nos dio una introducción y un curso sobre cómo hacer poesía libre, nos dio consejos y talleres. Duró varias horas en la biblioteca de la UACJ. Veíamos nuestros avances, hacíamos retroalimentación en nuestras casas, un día en una casa diferente. Nos enfocamos en nuestra vida aquí, en como nos afectó positiva y negativamente, como nos sentimos respecto a que toda nuestra familia llegara y nos estableciéramos aquí.

  1. ¿Cuáles fueron tus primeros contactos con la poesía?

Desde que estaba en la secundaria me gustaba escribir canciones, pero no muy bien. No era algo que tenía en mente hacer. En la preparatoria tenía una clase de literatura, ahí me llamó más la atención, como la maestra nos daba puntos… pero era demasiado tímida, a mí me gusta escribir pero no pasaba a leer mis poemas.

  1. ¿Cuál es tu poeta favorito?

Jaime Sabines, porque es muy claro y va al punto en sus poemas. También he leído diferentes autores y usan muchas metáforas, Jaime las usa, pero no son difíciles de entender. Me gusta escucharlo, como cuando fue a Bellas Artes, me gusta cómo expresa sus poemas.

  1. ¿Por qué te gusta escribir?

Es como pintar, expreso lo que siento. Es una forma de decir lo que pienso, escribir mis emociones, dar a conocer mis ideas. Aunque tenga escritos que nadie ha leído, es la única manera en que puedo escribir todo lo que no expreso en el exterior.

  1. ¿Trabajas en algo nuevo?

Por el momento no. Sí escribo, pero no para publicar algo, no lo tengo muy bien planeado ni estructurado, para publicar, no.

  1. ¿Te consideras una escritora del norte o del sur?

Es que no sé, porque cuando me pregunto cuántos años tengo en Juárez son diez, pero no me siento juarense como tal, sería como del sur.

  1. ¿Cuál es tu poema favorito del libro Versos de mi corazón y por qué?

Mi favorito es el de “Olvido de mi canto”, porque expresa la realidad de muchas personas que simplemente por adaptarse al nuevo lugar a donde van tienen que cambiar muchas cosas de ellos. Y el de “Un día en mi pueblo” lo escribí basándome en mis recuerdos cuando yo vivía allá y estaba chiquita, por eso me gusta.

  1. ¿De qué te gustaría escribir en el futuro?

Tema en especial no tengo. Creo que sobre los pensamientos de la gente, el trato hacia otras personas. Más como sobre la empatia o la desigualdad que existe en todo México. Se me hace muy triste que habiendo gente millonaria en México también exista gente extremadamente pobre. Me gustaría tratar el tema de la desigualdad y la injusticia que existe en el país.

  1. ¿Te consideras feminista?

No como tal, pero bueno, una vez escuché a una señora decir que todas las mujeres somos feministas, porque estamos luchando cada día por la igualdad que queremos. No me autonombro feminista, pero sí estoy a favor de las mujeres y apoyo su lucha, aunque no estoy involucrada en los movimientos.

  1. ¿Cuál es tu propio proceso de escritura?

La mayoría de las veces es cuando me llega una idea. Estoy pensando, me voy en un viaje, y escribo las ideas que se me vienen en el momento, cuando me nace, feliz o triste, es cuando vienen solas las ideas. Tengo un cuadernito, pero cuando no traigo en donde apuntarlo los escribo en mi celular. Aunque siento que es mejor con pluma porque me expreso mejor.

 

 

Who is Michael Torres?: “I feel like I’m pregnant with an image”

Por María del Carmen Rascón Castro

Fotografía: “Pursuing a dream”, Michael Torres.

Hace muchos años Saltillo solía ser la capital de Texas. Hoy el título le pertenece a la ciudad de Austin, de ahí que hayan sido nombradas ciudades hermanas. Del 34.5% de población latina que habita en Austin, un 23.44% son mexicanos o descendientes de mexicanos. Algunas de estas familias llevan tantas generaciones en Texas que han olvidado exactamente el lugar de donde vinieron.

Michael Torres nació y creció en Lubbok, a 552 kilómetros de la frontera de El Paso. Recuerda haber visitado México en un par de ocasiones y sabe hablar un poco de español, aunque de pequeño su madre le advertía que fuera de casa debía hablar exclusivamente en inglés. Empezó a dibujar desde que era un niño y, al crecer, trabajó durante algunos años hasta que su padre le ofreció un espacio para dedicarse puramente a su obra artística. En dos años consiguió pintar 105 obras distintas.

Lleva poco tiempo viviendo en Austin y ha pintado alrededor de 500 obras. Su uniforme es una camisa y un pantalón ordinarios cubiertos de pintura seca. En el salón donde trabaja hay montones de libros sobre psicología y anatomía; es un pintor autodidacta con veinte años de experiencia, capaz de crear imágenes que nos invitan a sumergirnos en paisajes inexistentes: algo en sus pinturas nos parece conocido, de pronto se tiene la impresión de que nos ha pintado a nosotros mismos.

Torres explica que sus ideas deben desarrollarse antes de que pueda expresarlas en un lienzo o en papel: “I feel like I’m pregnant with an image (…) sometimes I carry a piece inside of me for years”. Su intención es intimidar a las personas con sus piezas y mostrarles su trabajo de una manera en que puedan vivirlo. Inspirado por el concepto del surrealismo, atraviesa los estados de la mente humana hasta tocar el subconsciente.

Una de sus pinturas más recientes, “Pursuing a dream”, retrata a una mujer a punto de realizar su sueño. La razón de que esté sola es porque nadie puede hacer eso por ella: “Everyone has dreams. The people who make those dreams real are people who chase it, even though it may look silly sometimes. I mean like pursuing something that most people don’t think it’s possible (…) Pursuing that dream is something we have to do on our own.” En otras ocasiones, cuando no entiende algunas de las cosas con las que lidia internamente, crea piezas experimentales sin intentar racionalizarlas, expresando físicamente las cosas que le pasan para observarlas después.

La mayor parte de su trabajo trata sobre las personas, le gusta salir a la calle y verlas interactuar. Siente amor por ellas y desea que se amen entre sí. No le importa si apoyan o detestan a Trump, si son racistas o no; ha tenido muchos amigos racistas que aun así lo aprecian: “And that starts with me, because I´m not afraid to love you even if you´re looking me with disgust. I still treat you like my friend, and to me that is kind of like the basis of my work”.

Si te interesa conocer más de cerca su trabajo y proceso artístico, puedes visitar su cuenta de Instagram, bajo el nombre de usuario @whoismichaeltorres.

 

Qué son las olas del feminismo y el nuevo concepto de “tsunami”

Por María del Carmen Rascón

Desde hace siglos las mujeres se manifiestan por alcanzar la igualdad. En el siglo XVIII no podían estudiar, votar, ni escoger con quien casarse. Aunque la Ilustración perseguía la lucha por la igualdad, independientemente de las clases sociales, La Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano no incluía a la mujer.

En respuesta, Olimpe de Gouges (que debería ser la heroína de cualquier niña), escribió La Declaración de la Mujer y la Ciudadana. Su aportación no fue bien recibida y la guillotinaron: con ella comienza la primera ola del feminismo. A partir de entonces se prohibió que hubiera más de cinco mujeres en la calle y muchas fueron encarceladas. Las dejaron sin derechos civiles ni políticos, mandando que fueran obedientes a sus esposos.  

La segunda ola del feminismo fue puramente sufragista. Si la mujer adquiría el derecho de votar, los demás derechos se conseguirían poco a poco. El movimiento feminista se transformó en un movimiento de acción social. En Inglaterra, las mujeres hicieron  huelgas de hambre, sabotearon a los líderes políticos, ¡incluso lanzaron bombas y provocaron incendios! Durante años fueron humilladas, ¿te suena familiar?

Al final de la Primera Guerra Mundial, las mujeres empezaron a obtener el voto en distintos países: a Inglaterra llegó en 1918 (sólo para mayores de 30) y a los Estados Unidos en 1920 (sólo para mujeres blancas). En México llegaría hasta 1947, gracias a los esfuerzos de feministas como Elvia Carrillo Puerto (¡otra heroína!) que consagró su vida a conseguir que las mujeres pudiéramos votar. 

Surgieron feministas con nuevas realidades, entre ellas Sojourner Truth, una esclava negra que habló por primera vez de la doble exclusión. Otro ejemplo es Flora Tristán, feminista y socialista que habló de las mujeres obreras y  la doble represión que se ejerce sobre ellas (de clase y de género), explicando que la mujer es “La proletaria del proletariado”. 

Para cuando comienza la tercera ola del feminismo, ha terminado la Segunda Guerra Mundial. En su Mística de la feminidad, Betty Friedan  intenta dar explicación a la insatisfacción de miles de amas de casa, diciendo que se sienten ansiosas porque priorizan el cuidado de los otros antes que el de ellas mismas, ¡el libro es un éxito de ventas!

Finalmente, con la cuarta ola del feminismo llegan las mujeres liberales y radicales.  Realizan protestas públicas en los certámenes de belleza, a los que consideran una cosificación de la mujer. Se crean espacios femeninos y seguros para mujeres maltratadas, centros de acompañamiento y guarderías. Aparecen movimientos de gran envergadura como #MeToo, que las mujeres utilizan para denunciar públicamente sus experiencias de abuso; las mujeres transexuales se suman a la causa y surgen nuevos feminismos, entre ellos el feminismo negro y el abolicionista. 

Hasta aquí podemos dejar de seguir numerando más olas feministas. En el prólogo de la antología de ensayos feministas Tsunami, Gabriela Jáuregui explica cómo el  feminismo ha alcanzado unas dimensiones tan gigantescas que, ola tras ola, se ha convertido en un Tsunami.

Es justo para las mujeres feministas un concepto como este. Estamos en todas partes, cada vez más visibles y reaccionarias, cada vez más unidas… y sin embargo quedan muchos derechos por conquistar.

Conversación con Susana Báez, investigadora y escritora feminista en Ciudad Juárez

Por María del Carmen Rascón

Foto: Ana Laura Ramírez

Con cariño para Susana, que siempre ha estado ahí

¿Qué sería de nosotras sin mujeres como Susana Báez? Desde hace décadas se ha dedicado a promover una cultura de la paz en la frontera a través del feminismo y la diversidad. Pero no ha estado sola: “Muchos de los proyectos los he desarrollado con Ana Laura Ramírez Vázquez, a quien le debo el habitar en la sororidad”.

En palabras de Susana: “El feminismo se distingue porque es muy difícil que una actividad la realices sola, porque se requieren los saberes de otra persona para conseguir modificar las estructuras patriarcales de la cultura de violencia hacia las mujeres. Yo siempre trabajo en equipo”. 

Si existe en la UACJ una Maestría en Estudios Interdisciplinarios de Género es gracias a Báez y las profesoras que integraban el cuerpo académico llamado Mujeres, región y frontera. Ellas impulsaron una investigación para conocer la situación de violencia de género dentro de la universidad. Susana coordinó la maestría del 2013 al 2018 y continúa participando hasta la fecha.

Desde hace 12 años trabaja en la promoción de la Semana Conmemorativa por la lucha Internacional de los Derechos de las Mujeres. A este y otros proyectos suele invitar a Paula Flores Bonilla, madre de María Sagrario González Flores, secuestrada y asesinada en abril de 1998: “Suele ser siempre muy intenso, y siempre suele ser que Paula logra que los jóvenes se sientan empáticos con esta problemática. Si tenían un resquemor salen de esa actividad comprometidos con la no violencia hacia las mujeres”.

Una vez al año organiza una mesa de escritoras locales que tiene un éxito rotundo. En ella han participado escritoras como Selfa Chew y Elpidia García: “el objetivo ha sido potenciar la literatura escrita por mujeres local, y por local entiendo Chihuahua, Ciudad Juárez, El Paso y Las Cruces.”

Como escritora, acaba de publicar una de sus primeras obras dramáticas en la antología Voces femeninas en la dramaturgia de fronteras: “se presentó en la Ciudad de México, pero en Juárez no se ha podido por la pandemia”. El libro es el resultado de un taller de dramaturgia para mujeres: “no había un taller para mujeres de forma específica y hubo resistencias, pues abrir un taller sólo para mujeres era, para algunos, discriminación. Se trató de una acción de empoderamiento sustantivo para las mujeres en la escritura dramática fronteriza. Tengo que reconocer que quien me enseñó a empezar a escribir teatro fue el maestro Enrique Mijares”.

Hoy por la mañana, quien escribe esta nota leyó Rostros del silencio. No conocía esa faceta de la doctora Susana. El mounstro se ha metido en la cama de una empleada doméstica, cambiándola para siempre. 

MOUNSTRO (Canta) “Te quiero más que a mis ojos, más
que a mis ojos te quiero…” (Al oído): No forcejees, nadie te
escucha. Nadie creerá en ti. Recuerda que soy sacerdote de
la Legión de Cristo. Basta con ser cercano a Marcial Maciel
para que me exoneren. Dejaste que Satán tomara forma en
ti. El Diablo en cuerpo de púber me tienta. No cedo a él,
lo combato en ti. Eres un instrumento para acabar con la
tentación. Tu sangre menstrual es el signo de su muerte.
No te quejes. Eres el medio para acabar con el Malo. Llora
cuando yo me vaya. Arrepiéntete, pecadora.

La obra desarrolla una serie de situaciones que nos alertan sobre las consecuencias de no cuestionar las estructuras machistas que se transmiten de generación en generación. Las heridas no pueden sanar y, por lo menos en este caso, las repercusiones acaban pareciéndose al rencor y la soledad.

Susana nació en la Ciudad de México, pero se declara ciudadana de las fronteras. Actualmente integra un libro de entrevistas con el aporte de las mujeres dramaturgas no sólo de Ciudad Juárez, sino de toda la frontera, así como un video donde sus inquietudes salgan a relucir. Nunca olvidaré que gracias a ella tengo en mi biblioteca un volumen de Los Cautiverios de las mujeres: Madresposas, monjas, putas, presas y locas.

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